Tras 30 años de crecimiento sostenido, Banque Privée Espírito Santo inauguró en enero de 2008 su primera sucursal en Lisboa. Esta implantación en territorio portugués confirma una evolución natural hacia un entorno familiar. Nuestro banco desea aportar al mercado portugués rigor y compromiso, dos valores helvéticos preponderantes que nosotros aplicamos en la gestión de patrimonios, asociados a la flexibilidad y la creatividad, características heredadas de nuestros orígenes latinos. De este modo, nuestra historia y nuestra experiencia nos permiten a día de hoy ofrecerles a nuestros clientes lo mejor de ambos mundos en la gestión patrimonial.